Las aguas del estanque del Parque Eduardo Carvajal, conocido como “El Vivero” contaban con una pequeña población de carpas japonesas, muy llamativas para todo aquel que se acercaba a este espacio. Este mural recuerda aquellos peces y alude a una problemática de especial relevancia en la actualidad como es la de las especies exóticas invasoras, así como pone de manifiesto el recuerdo de cómo estaba no hace demasiados años el Parque y su estanque.
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